Una trabajadora de la Municipalidad Provincial de Jaén falleció cuando se encontraba laborando, minutos antes de la 1 de la tarde del miércoles último, causando zozobra en sus compañeros que intentaron auxiliarla, además de un hondo pesar en sus familiares y amigos.

Se trata de Aracely Vidarte Valdivia, de 34 años, quien laboraba como supervisora del servicio de recolección de residuos del turno tarde en la MPJ.

Como cada día de trabajo, Aracely con la misma energía y buen sentido del humor se encontraba trabajando de forma muy comunicativa con sus compañeros de trabajo, quienes la describen como una persona muy dinámica y con una facilidad para entablar una conversación y llevar un buen ambiente de trabajo.

De un momento a otro, según sus compañeros de trabajo, la joven madre de familia indicó que se sentía mal, sin imaginar que, tras ello, se perdiera su estabilidad y conocimiento, por lo que, a uno de ellos, que estaba más cerca, le contó que no podía respirar y se quedó en silencio. Luego de algunos segundos, al preguntarle su compañero si quizás por el sol se sentía mal, la trabajadora no le respondió, por lo que se acercó a moverla y no le respondía, razón por lo que fue auxiliada y trasladada rápidamente al Hospital General de Jaén, pero luego de unos minutos les informaron que había dejado de existir.

“Yo estuve con ella trabajando, ella estaba haciendo firmar a los trabajadores sus asistencias y yo les hacía firmar de la entrega de guantes y otros insumos de seguridad. Estábamos en la prolongación Lambayeque, cuadra 9, hacia bastante sol, de pronto, me dijo: tengo hambre, luego me dijo que no me veía bien, después que no podía respirar. Respiro fuerte dos veces lanzó un alarido y se puso mal, incluso pensábamos que era epilepsia, por lo que lo llevamos al Hospital”, contó su compañero de trabajo.

El personal de salud del HGJ, pese a los esfuerzos que realizaron no pudieron salvarle la vida, la querida trabajadora Aracely Vidarte había fallecido. Según su certificado de defunción fue por un accidente cerebrovascular e hipertensión arterial. Es decir, se le subió la presión y le causó algún aneurisma y hemorragia cerebral que la mató rápidamente.

Sus compañeros de trabajo llegaron al exterior de nosocomio sin poder creer que la coordinadora de la limpieza pública había fallecido. Contaron que la señora era muy comunicativa con todos y les había revelado que tiene una hija de siete años, a quien quería mucho y todo su esfuerzo era para verla crecer y desarrollarse como una persona de bien y formarla profesionalmente a futuro.

Tras el deceso de la servidora de la MPJ se notificó del hecho a sus familiares, quienes llegaron desesperados al hospital, creyendo que había algún error en la información de que había fallecido, pero tras confirmar el hecho funesto, protagonizaron desconsoladas escenas de dolor. “No puede ser, ha sido siempre una mujer luchadora”, indicaron sus amigos.

Los restos mortales de Aracely Vidarte Valdivia son velados por la calle Universidad, parte baja, altura del Hotel Olimpo, en Morro Solar, a donde amigos, conocidos y familiares acuden a darle el último adiós, sin poder creer que de un momento a otro se haya ido de este mundo.

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