Heiner Ericson Román Fuentes es un joven sanignacino que a sus 21 años buscaba salir adelante en la vida, razón por la que dejó su tierra natal y migro a la región La Libertad, donde incluso formó parte del BIM Trujillo N° 38, logrando ingresar a trabajar a la Minera Poderosa en Pataz (La Libertad), lugar en el que junto a otros nueve trabajadores fueron asesinaros la madrugada del pasado 2 de diciembre, en un asalto a mano armada.

La forma como falleció este joven sanignacino, al igual que sus compañeros fue muy cruel, debido no solo fueron disparados, sino también los delincuentes en su afán de huir tiraron explosivos. Esta situación ha generado un profundo dolor en su madre, hermanos y toda su familia de San Ignacio, quienes recibieron el ataúd con el cuerpo del joven fallecido la madrugada del martes, realizando desoladoras escenas de dolor.

Ayer se realizó el sepelio, en donde decenas de personas acompañaron a la familia de Román Fuentes, quienes incluso contaban lo soñador que era el joven, anhelaba con mejorar la calidad de vida de sus padres y sus hermanos menores, de igual forma muy querido por sus amigos por su sentido del humor.

“Él se va este año, porque estuvo sirviendo primero en Pimentel, ahí le sale un trabajo en una service y va a trabajar a esa mina. Él nunca nos contó que había quizá problemas, o cosas similares, nosotros cuando se ha dado el día de los hechos, al llamarnos, no podíamos creerlo, porque él era un joven muy aguerrido. Yo escuchaba y leía por los medios, que fueron los agentes de seguridad que, al conocer de la entrada de individuos no autorizados, organizó una defensa y avanzaron hacia el interior del socavón con la finalidad de expulsar a los intrusos, lo que provocó un enfrentamiento armado entre ambos grupos. Él estuvo ahí liderando, eso estoy segura, porque siempre fue muy apasionado a su trabajo”, argumentó uno de los familiares cercanos.

Luego de una misa de cuerpo presente en la vivienda de sus padres, el féretro de Heiner Ericson Román Fuentes, acompañado de decenas de personas se dirigieron al camposanto, pero antes de ello decidieron visitar la Institución Educativa San Ignacio de Loyola, lugar donde estudio, razón por la que sus promociones, comunidad educativa y alumnos realizaron un homenaje de cuerpo presente.

“Tuve el agrado de enseñar a Heiner, porque ese fue su nombre favorito, un joven aplicado, palomilla, pero de los buenos, un joven que siempre soñó en poder hacer grandes cosas, teniendo como base el amor a sus padres y hermanos, estos sueños se han truncado por la inseguridad por la que pasa el país, la inseguridad, la informalidad, es triste leer y conocer que un joven lleno de sueños, a sus 21 años muera trabajando, muera en manos de la minería informal y posiblemente con la mafia del ‘Tren de Aragua”, expresó uno de los docentes.

Antes de partir el féretro al camposanto, algunos de los ciudadanos lamentaron que no se hayan pronunciado alguna autoridad local o regional, no solo dando el pésame, si no exigiendo justicia contra esta muerte que asoló a los familiares de los fallecidos.

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